top of page
  • Foto del escritorKatherine Giraldo Garces

¿Qué es la alimentación intuitiva y cómo puede mejorar tu bienestar?


La alimentación intuitiva es una filosofía de comer que se basa en las necesidades internas de tu cuerpo y tu mente, sin seguir reglas ni restricciones externas. Es una forma de reconectar con tu intuición y tu sabiduría interna, y de liberarte de la mentalidad de dieta que te hace sentir culpable, ansioso o insatisfecho con tu alimentación.


Katherine Giraldo Nutricionista
Alimentación

En este artículo, te voy a explicar qué es la alimentación intuitiva, cuáles son sus principios, sus beneficios y cómo puedes empezar a practicarla en tu día a día. Además, te voy a presentar a Katherine Giraldo, una nutricionista consciente en Medellín que te puede ayudar a adoptar este estilo de vida saludable y feliz.


¿Qué es la alimentación intuitiva?

La alimentación intuitiva es una forma de comer que respeta las señales de hambre y saciedad de tu cuerpo, y que te permite disfrutar de la comida sin culpa ni restricciones. Es lo opuesto a una dieta tradicional, que te impone normas sobre qué, cuándo y cómo comer.

La alimentación intuitiva se basa en la idea de que tú eres el mejor experto de tu cuerpo y de sus necesidades. Por eso, no hay alimentos prohibidos ni permitidos, sino que tú decides qué comer según lo que te apetezca, te siente bien y te nutra.

La alimentación intuitiva también tiene en cuenta los aspectos emocionales y psicológicos de la comida. Reconoce que no solo comemos por hambre física, sino también por otras razones, como el estrés, la tristeza, el aburrimiento o el placer. En lugar de juzgar o reprimir estas emociones, la alimentación intuitiva te invita a aceptarlas, comprenderlas y expresarlas de forma saludable.


¿Cuáles son los principios de la alimentación intuitiva?

La alimentación intuitiva se basa en 10 principios que te ayudan a reconectar con tu cuerpo y tu mente, y a desarrollar una relación sana y positiva con la comida. Estos principios son los siguientes1:

  • Rechaza la mentalidad de dieta. Deja de creer que hay una dieta mágica que te hará perder peso y ser feliz. Las dietas solo te generan frustración, ansiedad y efecto rebote.

  • Honra tu hambre. Reconoce las señales de hambre de tu cuerpo y respóndelas con comida. No esperes a estar famélico ni te saltes comidas. Si no alimentas tu hambre, aumentarás el riesgo de comer en exceso más tarde.

  • Haz las paces con la comida. Deja de etiquetar los alimentos como buenos o malos, sanos o insanos, permitidos o prohibidos. No hay alimentos que te engorden o te adelgacen por sí solos. Todos los alimentos tienen su lugar en una alimentación equilibrada y variada.

  • Desafía al policía de la comida. Libérate de las reglas, los mitos y las creencias que te limitan y te hacen sentir culpable por comer. Cuestiona las fuentes de información y confía en tu propia experiencia.

  • Respeta tu saciedad. Aprende a identificar las señales de saciedad de tu cuerpo y a parar de comer cuando te sientas satisfecho. No te obligues a terminar el plato ni a comer más de lo que necesitas. Escucha a tu cuerpo y respeta sus límites.

  • Descubre el factor satisfacción. Disfruta de la comida con todos tus sentidos. Elige los alimentos que te gusten, te apetezcan y te hagan sentir bien. Come con atención plena, sin distracciones ni prisas. La satisfacción es un factor clave para regular tu apetito y tu peso de forma natural.

  • Honra tus emociones sin usar la comida. Reconoce que la comida no puede solucionar tus problemas emocionales, sino que solo los enmascara temporalmente. Busca formas alternativas de afrontar tus emociones, como hablar con alguien, escribir un diario, hacer ejercicio, meditar o practicar un hobby.

  • Respeta tu cuerpo. Acepta tu cuerpo tal y como es, con sus virtudes y sus defectos. No te compares con los demás ni con los estándares de belleza impuestos por la sociedad. Cuida de tu cuerpo con amor y respeto, no con odio y castigo.

  • Haz ejercicio: siente la diferencia. Muévete de forma regular y divertida, no como una obligación o un castigo. Elige la actividad física que más te guste y que se adapte a tu nivel y a tus objetivos. Presta atención a cómo el ejercicio te hace sentir, no a las calorías que quemas.

  • Honra tu salud con la nutrición gentil. Elige los alimentos que te nutran y te hagan sentir bien, sin obsesionarte ni ser rígido. No hay alimentos perfectos ni imperfectos, sino que lo que importa es el equilibrio global de tu alimentación. Recuerda que puedes comer de todo con moderación y sin culpa.

¿Qué beneficios tiene la alimentación intuitiva?

La alimentación intuitiva tiene múltiples beneficios para tu salud física, mental y emocional. Algunos de estos beneficios son2:

  • Mejora tu relación con la comida y con tu cuerpo. Dejas de ver la comida como un enemigo y tu cuerpo como un defecto. Aprendes a comer con placer y a quererte como eres.

  • Reduce el estrés y la ansiedad. Dejas de preocuparte por las calorías, los nutrientes, el peso y la talla. Te liberas de la culpa, el miedo y la vergüenza. Te sientes más tranquilo y confiado.

  • Mejora tu autoestima y tu bienestar. Dejas de depender de la aprobación externa y de los números en la báscula. Te valoras por lo que eres, no por lo que comes o cómo te ves. Te sientes más feliz y satisfecho.

  • Mejora tu salud física. Dejas de someter a tu cuerpo a dietas restrictivas, atracones y ayunos. Le das a tu cuerpo los nutrientes y la energía que necesita. Previenes el riesgo de enfermedades como la diabetes, la hipertensión, el colesterol alto o los trastornos alimentarios.

¿Cómo empezar a practicar la alimentación intuitiva?

Si quieres empezar a practicar la alimentación intuitiva, te recomiendo que sigas estos pasos:

  • Infórmate sobre la alimentación intuitiva. Lee libros, artículos, blogs o podcasts que te expliquen qué es, cómo funciona y qué beneficios tiene. Te recomiendo el libro “Intuitive Eating” de Evelyn Tribole y Elyse Resch1, que es la obra original y más completa sobre el tema.

  • Busca el apoyo de un profesional. La alimentación intuitiva no es algo que se aprenda de la noche a la mañana, sino que requiere un proceso de aprendizaje y cambio. Por eso, es importante que cuentes con el apoyo de un profesional cualificado que te guíe, te oriente y te motive. Te recomiendo que contactes con Katherine Giraldo, una nutricionista consciente en Medellín que se especializa en alimentación intuitiva y que te puede ayudar a mejorar tu relación con la comida y con tu cuerpo. Puedes visitar su página web3, su blog4 o su cuenta de Instagram5 para conocer más sobre su trabajo y sus servicios.

  • Sé paciente y compasivo contigo mismo. La alimentación intuitiva no es un método rápido ni fácil, sino que implica un cambio profundo de mentalidad y de hábitos. No te desanimes si al principio te cuesta o cometes errores. Recuerda que se trata de un proceso de aprendizaje y que cada persona tiene su propio ritmo y su propia experiencia. Sé paciente y compasivo contigo mismo, y celebra cada pequeño logro que consigas.

¿Te animas a probar la alimentación intuitiva?

Si quieres mejorar tu salud, tu bienestar y tu felicidad, te invito a que pruebes la alimentación intuitiva. Es una forma de comer que respeta tu cuerpo, tu mente y tus emociones, y que te permite disfrutar de la comida sin culpa ni restricciones.

Si quieres empezar a practicar la alimentación intuitiva, no dudes en contactar con Katherine Giraldo, una nutricionista consciente en Medellín que te puede ayudar a adoptar este estilo de vida saludable y feliz. Puedes escribirle a su correo electrónico, llamarla por teléfono o seguir su cuenta de Instagram5 para estar al tanto de sus consejos, recetas y

4 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page